Queridos hijos,
gracias por responder a Mi llamado en vuestros corazones y gracias por arrodillaros.
Hijos míos, haced sacrificios durante esta Cuaresma para ofrecérselos a Jesús. Os recuerdo que el sufrimiento de mi Hijo y su muerte han dado frutos infinitos; así que os pido que ofrezcáis incluso los más pequeños sufrimientos y penas, y veréis deliciosos y benditos frutos venir al paso.
Oren por la guerra que vendrá a Europa; os pido que oren por aquellos en el poder, para que sean tocados por la luz de Dios, así no llevarán a la humanidad a la destrucción. Pero vosotros, hijos míos, confiad en Dios y mantened siempre la Esperanza en vuestros corazones.
Hijos, no os canséis de reunir provisiones.
Ahora os dejo con Mi bendición maternal, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Comentario sobre el mensaje:
Nuestra Señora, casi en continuidad con mensajes anteriores, nos instruye e invita una vez más a hacer buen uso del tiempo de Cuaresma, enfatizando el valor de los sacrificios y sufrimientos. Si se ofrecen a Jesús, estos sufrimientos producirán resultados maravillosos en nuestras vidas, porque Jesús sabe cómo transformar estas acciones de sufrimiento en flores fragantes. Siempre debemos mirarlo a Él e imitarlo, incluso en la Pasión.
Finalmente, Nuestra Señora nos pide oraciones para contener la guerra que está a nuestra puerta, sin desesperarnos nunca, porque aquellos que tienen fe serán salvados
Fuente: ➥ LaReginaDelRosario.org